Por qué la Tuátara?

La Tuátara nació como un cineclub al interior de la Facultad de Derecho, Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad del Cauca, fruto de un proceso organizativo estudiantil, llamado parlamento universitario, del programa de Ciencia Política. En diciembre de 2000 proyectamos la primera película, que por estrañas circunstancias o mejor porque en su gran mayoría los que conformaron el cineclub eran estudiantes de Ciencia Política, (Léase Beatriz Mera Montilla,  Lino Manzano y Carlos Ortega) se proyectó una conferencia que hacía algun poco tiempo había realizado el ya asesinado Jaime Garzón en la Universidad del Valle un 14 de diciembre.

Fué la única proyección de este año, en el 2001 se arrancó con ganas y Carlos Ortega, el que diseñaba la publicidad adornó las palabras cineclub con un par de lagartos, un tanto por aquello que estabamos en una facultad de abogados, un tanto por joder la vida. Por mucho tiempo esos lagartos nos acompañaron en las fotocopias de la publicidad. Luego, más rápido de lo que esperábamos algunas personas de derecho se vincularon al cineclub, un grupo de chicas muy juiciosas que pertenecían entre otras a un grupo de estudios de género. Con ellas llegaron estudiantes de otras carreras de la universidad y entonces el Cineclub fué un buen grupo de amigos. Diana Montealegre, Jimena Bautista, Eliza López, eran las estudiantes de derecho, acompañadas por el buen amigo Santiago Medina, que sin querer se quedó en el cineclub.

Con el grupo de señoritas del grupo de genero llegaron un par de hermanas muy juiciosas, y con una de ellas un libro de biología, que alguna vez, en medio de una reunión saltó a la vista, alguien ojeó y revisó un sinnumero de lagartos, reptiles y demás animales de sangre fría. Salamandras, Iguanas, dragones y otros muchos nombres salieros, pero La Tuátara, que en bilogía es el tuátara fué la que llamó más la atención. La Tuátara, lagarto de Nueva Zelanda, el más involucionado de todos los lagartos, el más emparentado con los dinosaurios, ese animal gordito, cuyo nombre en maorí significa espinas en el dorso fue el lagarto escogido, y además con nombre de mujer, digo, femenino, las mujeres eran mayoría y la minoría de hombres que habíamos las queríamos mucho, así que no hubo inconveninetes que fuera en femenino nuestro nombre.

Además este lagarto, La Tuátara, posee un tercer ojo no habíl, con el que intentamos emparentar nuestro gusto y amor por el cine, viendo por otros medios otras realidades que sólo existen en la pantalla, cuando la película es proyectada.