Herzog & Kinski
A comienzos de la década de los setenta Kinski había puesto en marcha una especie de espectáculo o happening en el que se limitaba a increpar al público intentando convencerles de que era Jesucristo. Tal y como suena. La presencia de Kinski, arengando, blasfemando y escupiendo sobre el micrófono, ofrecía una experiencia intermedia entre San Juan Bautista y Adolf Hitler, y provocaba en el aforo risas e intimidación a partes iguales.
Atrás quedaba una impresionante carrera teatral, como insuperable declamador, y como actor en películas baratas de terror (lo que incluye alguna peli de Jesús Franco). Decía de sí mismo que era una puta (ya que trabajaba por dinero) y se consideraba un genio hundido en el fango. Pero por delante le esperaba probablemente lo mejor de su carrera: su larga colaboración con el director Werner Herzog, que abarcaría cinco películas: Aguirre, la Cólera de Dios (1972), Nosferatu, el fantasma de la noche (1979), Woyzeck (1979), Fitzcarraldo (1982), y Cobra Verde (1987).
La compleja (y fascinante) relación creativa entre Herzog y Kinski, llevó al director a realizar en 1999 el documental Mein Liebster Feind (Mi querido enemigo), donde se explican multitud de situaciones, algunas de ellas verdaderamente impresionantes.
Herzog, que casualmente había convivido con Klaus durante algunos meses de su niñez, supo ver en el actor el potencial que su Aguirre necesitaba, pero el rodaje de la pelicula se convirtió en una auténtica pesadilla. El proyecto (que conllevaba rodar en el mismo corazón de la Amazonia, y con escasísimos medios) era realmente arriesgado, pero nadie le había preparado para lidiar con el actor alemán. Las sucesivas discusiones, violentas y acaloradas, minaron el estado de ánimo de todo el equipo. Kinski, que no quiso adentrarse en la selva sin hacerse antes con un buen fusil, dijo delante de todos que odiaba a Herzog y que quería matarlo. Muy cerca del final del rodaje, y en un momento de gran tensión, Kinski se negó a rodar una escena. Herzog se marchó y volvió con una pistola (que según su versión estaba descargada), diciéndole a Klaus que contenía 9 balas: “Ocho son para ti, y la última para mí. Haz esa escena o disparo”.
Kinski declaraba que despreciaba a Herzog por encima de todas las cosas, y que lo consideraba desprovisto del más mínimo talento, pero es evidente que se necesitaban. Herzog aprendió a soportar la personalidad egomaníaca del actor, y éste hubo de reparar en que ningún otro director extraería de él las cosas que Herzog le exigía.
Fizcarraldo, supuso un tour de force definitivo. Esta magnífica película puso de manifiesto las cualidades de ambos, y generó innumerables conflictos y verdaderas leyendas dentro de lo que podemos considerar anécdotas de rodaje. Klaus ansiaba en todo momento ser el centro de atención. Un día uno de los operarios que desmochaban los árboles fue mordido por una serpiente venenosa, y su inmediata reacción fue amputarse el pie con el hacha para impedir que el veneno le matara. Tal decisión le salvó la vida, y dejó espantado a todo el equipo. El actor, que sabía que nunca podría superar semejante actuación, se negó a rodar ese día.
AGUIRRE, LA CÓLERA DE DIOS
AGUIRRE, LA CÓLERA DE DIOS
Werner Herzog. 1973. 93 min
Esta película de 1972, "Der Zorn Gottes", protagonizada por el actor Klaus Kinski es considerada como una de las joyas del cine alemán. El film narra el viaje del conquistador español Lope de Aguirre por la cuenca del río Amazonas en busca de la ciudad de oro de los incas conocida como El Dorado. La historia está basada en la figura histórica de Aguirre y en documentos de la época -como el diario de viaje de Gaspar de Carvajal- elementos con que Herzog y Kinski reconstruyen magistralmente la época de la llegada de los europeos a América. La música original, toda ejecutada con mellotron y guitarra eléctrica corresponde a la agrupación de rock progresivo Popol Vuh
FITZCARRALDO
24 de Septiembre
FIZTCARRALDO
Werner Herzog. 1982. 158 min
Brian Fitzgerald "Fitzcarraldo" (Klaus Kinski) es un hombre excéntrico, que ama la ópera con obsesión. Decide construir un teatro de ópera en plena selva amazónica. Para ello debe conseguir primero el dinero, y hace fortuna en el negocio del caucho. Para realizar su plan debe transportar un gran barco fluvial fuera del agua por encima de un monte, para lo cual cuenta con la ayuda de un gran número de nativos. La epopeya de subir y bajar el barco en una sola pieza unido al paisaje y a la ambientación clasifican al film en la categoría de cine-arte.
MI ENEMIGO INTIMO
1 de Octubre
MI ENEMIGO INTIMO
Werner Herzog. 1973. 95 min
“Mi Enemigo Intimo” combina imágenes de archivo (como las del happening mesiánico), making off de varias de sus películas (impagable el barco de Fitzcarraldo a la deriva), entrevistas, y narraciones en primera persona.
Para comprender algo mejor la retorcida personalidad de Kinski es necesario echar un ojo a este fragmento autobiográfico. Se hace patente que Kinski es muy consciente de su papel de genio incomprendido, y su venenoso lenguaje revela el deseo oculto de ser el único y verdadero Antonin Artaud de su tiempo. Todo en él apunta en esa dirección. Sin embargo, “Mi Enemigo Público” también nos muestra a un Kinski que en el fondo también sentía una gran complicidad con Herzog, y nos lo devuelve, por ejemplo, jugando de forma
