Ayer tuve la oportunidad de ver por segunda vez la hermosa película de
Kim Ki-duk, hierro 3, peli que me ha gustado bastante, por su
simplicidad y complejitud, la verdad veo buen cine, no soy un adicto
pero procuro ver bastante y esta peli fue una agradable sorpresa, que
desafortunadamente nunca llegará a la sala de teatro de la ciudad, por
problemas de distribución o ganancia, pero no quiero hablar de eso,
quiero hablar de hierro 3.
Un amor de miradas, de gestos, de opciones y de formas de asumir la existencia, no la mera vida.
Se
trata entonces de la existencia y de como una vida tranquila,
solitaria, libre y autónoma se enriquece y se enreda gracias a otra
persona, y digo gracias pues creo que eso es un regalo y la peli lo ve
así, el otro, su compañía, su cercanía, su piel, su mirada, su espera,
su silencio es un regalo que se da y que viene empaquetado en papel
complejo, enredado, difuso, difícil de entender y es donde la película
nos muestra que habrá que mirar mas allá de lo obvio y entender mejor
las miradas y necesitar menos las palabras.
Película oriental
muy recomendada, lenta como suelen ser las pelis orientales, pero nada
aburridas, un tanto desconcertantes pero ante todo esperanzadora.